Si llevas poco tiempo invirtiendo en bolsa, es probable que hayas oído hablar del PER (Price to Earnings Ratio, o ratio precio/beneficio en español). Es el indicador de valoración más citado en los medios financieros y el primero que aprenden la mayoría de los inversores. Pero también es uno de los más malinterpretados.

¿Qué es exactamente el PER?

El PER se calcula dividiendo el precio de una acción entre el beneficio por acción (BPA) de la empresa. Si una acción cotiza a 30 euros y la empresa gana 2 euros por acción, su PER es de 15 veces.

Intuitivamente, el PER indica cuántos años de beneficios actuales estás pagando al comprar la acción. Un PER de 15 significa que pagas 15 años de beneficios presentes. Un PER de 30 implica que pagas 30 años.

¿Cuándo está cara una acción?

No existe un PER universalmente "caro" o "barato". Todo depende del contexto:

PER trailing vs. PER forward

El PER trailing usa los beneficios de los últimos 12 meses reales. El PER forward usa las estimaciones de beneficios para los próximos 12 meses. En mercados alcistas, el forward PER es más relevante porque refleja lo que la empresa va a ganar, no lo que ya ganó.

Las limitaciones del PER que debes conocer

Regla práctica: Usa el PER como punto de partida, no como conclusión. Compara siempre con el PER histórico de la misma empresa (¿está más cara o barata que su media histórica?) y con el PER medio de su sector. Un PER bajo en un sector caro puede ser una oportunidad; un PER bajo en un sector que se destruye puede ser una trampa de valor.