Cuando los inversores hablan del mercado americano, hablan del S&P 500. Este índice, que agrupa a las 500 mayores empresas cotizadas de Estados Unidos, es el referente mundial de la renta variable y el punto de comparación universal para gestores y analistas.

¿Qué es exactamente el S&P 500?

El Standard & Poor's 500 es un índice de capitalización bursátil que incluye a las 500 empresas americanas de mayor tamaño y liquidez. Es ponderado por capitalización, lo que significa que las empresas más grandes tienen más peso. Apple, Microsoft, NVIDIA, Amazon y Alphabet (Google) representan juntas más del 25% del índice.

Rentabilidad histórica del S&P 500

La rentabilidad anualizada del S&P 500 en los últimos 100 años ha sido aproximadamente del 10% nominal, o del 7% en términos reales (descontando la inflación). Ha subido en el 75% de los años individuales y en más del 95% de los periodos de 10 años.

Ha sobrevivido a la Gran Depresión, dos guerras mundiales, la crisis del petróleo, el crash de 1987, la burbuja puntocom, la crisis financiera de 2008 y la pandemia de 2020. Siempre ha recuperado sus máximos.

Cómo invertir en el S&P 500 desde España

Los inversores europeos no pueden acceder directamente a fondos americanos como el SPY o el VOO. La alternativa son los ETFs UCITS, como el iShares Core S&P 500 UCITS ETF (ticker: CSPX) con un TER de solo 0,07%, o el Vanguard S&P 500 UCITS ETF (VUSA) con el mismo coste.

El experimento más famoso de Buffett: En 2008, Warren Buffett apostó un millón de dólares a que un fondo indexado del S&P 500 batiría a una cesta de hedge funds durante 10 años. Ganó la apuesta por un margen aplastante. El fondo indexado generó un 7,1% anual; los hedge funds, un 2,2%. La lección: la simplicidad y el bajo coste ganan a largo plazo.

Las 10 mayores empresas del S&P 500

Las diez mayores posiciones del S&P 500 representan aproximadamente el 30-35% del índice total. Apple, Microsoft, NVIDIA, Amazon, Alphabet (Google), Meta, Berkshire Hathaway, Tesla, Broadcom y JPMorgan Chase suelen ocupar las primeras posiciones, aunque el ranking varía según la evolución bursátil de cada empresa.

Esta concentración en tecnología es un rasgo moderno del índice. En 2000, las primeras posiciones estaban dominadas por empresas industriales, energéticas y financieras. El peso tecnológico actual refleja la transformación de la economía americana en las últimas dos décadas.

Los criterios para entrar en el S&P 500

No cualquier empresa americana puede entrar en el S&P 500. El Comité del S&P 500 aplica criterios estrictos: capitalización bursátil mínima de 14.500 millones de dólares, sede en EE.UU., al menos el 50% de las acciones en circulación en manos del público (free float), cotización en NYSE o Nasdaq, y cuatro trimestres consecutivos con beneficio neto positivo.

La entrada en el S&P 500 es en sí misma un catalizador alcista para el precio de la acción, ya que los fondos indexados que replican el índice deben comprar obligatoriamente las nuevas incorporaciones.

Rentabilidad por décadas del S&P 500

La rentabilidad del S&P 500 ha sido muy variable según la década analizada. Los años 1990 fueron extraordinarios (+18,2% anual). Los años 2000 fueron la "década perdida" (-0,9% anual, por la burbuja puntocom y la crisis de 2008). Los años 2010 fueron excelentes (+13,6% anual). Esta variabilidad por décadas ilustra por qué el horizonte temporal es tan determinante en los resultados de inversión.